lunes, 6 de junio de 2011

Subida y caida Hipster



Actualmente los hipsters son una subcultura caracterizada burlonamente por algunos clichés, como el usar barbas irónicas en los hombres, lentes Wayfarers, la fotografía vintage, el gastar mucho dinero para parecer pobre (en general el gusto por la ironía) y por supuesto la música underground que nadie más conoce que ellos.

Cómo comenzó todo.

Cuando se inventó napster, surgió la semilla para el movimiento hipster, pues repentinamente uno podía acceder a una variedad musical impresionante, uno podía elegir su música de manera personalizada en contraposición a la música en masa "mainstream" o comercial. Una generación entera de gente joven se dio cuenta que ya podía elegir su música de acuerdo a lo que sintiera o pensara, que no necesitaba sujetar sus oídos a las fórmulas repetitivas de la música comercial, ya estábamos hartos de que todas las canciones usaran las mismas fórmulas gastadas de letras o de sonidos popularizados en los diferentes géneros. Uno podía escoger su propio genero, algo que lo representara, música que dijera “este soy yo” y no soy como el resto de la gente. Se abrió con el Internet y los programas para intercambiar archivos, la posibilidad de usar la música como una faceta más de la personalidad.

Este origen, eventualmente degeneró en la búsqueda incansable de música que nadie más hubiese escuchado, que solo yo he oído y por lo tanto “soy especial”, fue una lucha entre el gato y el ratón, entre el que a uno le gustaba una banda y entre recomendarla a mis amigos por lo mucho que hablaba de mí, es decir, uno hacía las recomendaciones como otra forma de comunicar lo que “yo soy”. La recomendación ponía a otros a escuchar eso que "soy yo" o que “yo siento”, y si era genuinamente buena música, ésta eventualmente se volvía popular por tanta recomendación. Súmenle a las recomendaciones de boca en boca, el que en los programas de intercambio de archivos, mientras más popular una canción, más probabilidad de que realmente pudieras bajarla y bajara rápidamente y entonces tenían la receta para popularizar cualquier banda que fuera medianamente buena, pero cuya música era indiscutiblemente distinta, lo que provocaba que aquellos que la recomendaron en primer lugar empezaran a odiarla por que perdía esa característica de ser algo únic, algo de mi.

Hay que decir que esta música era producida por artistas independientes o indie(de donde derivó el nombre de un género). Esto no fue una coincidencia, pues con la popularización del Internet y las computadoras en general, casi cualquiera podía producir música de calidad de estudio con recursos caseros(ver). Lo que sucedió después no lo entiendo, no sé cómo pasó de ser un movimiento de gustos musicales alimentado por la accesibilidad del Internet, a ser un movimiento del fashion, pero sé que empezó con el uso de ropa y accesorios realmente viejos, que originalmente pertenecieron a los papás o hasta a los abuelos de esa generación, aunque sospecho que tiene que ver con las bandas mismas, que esas bandas independientes de las grandes marcas, para diferenciarse aún más de las bandas mainstream, utilizaran una estética que ya esas bandas y sus managers consideraban pasada de moda.

A las masas


Eventualmente el Internet se volvió accesible para la gran mayoría de la clase media y como toda moda, cuando alcanza la clase media, alcanza su pico, el cenit de su popularidad y comienza su decaimiento. Este es un fenómeno social clásico que sufre cualquier moda. Repentinamente la música y el outfit que expresaban “quién soy yo”, se volvió una forma sui generis con el que la mayoría expresaba “quienes son”, ya no eras especial porque te gustara tal o cual banda o porque compraras tal o cual ropa, fue en este momento cuando el estilo estético se empezó a producir en masa y esa ropa y accesorios que al inicio del movimiento hipster eran genuinamente vintage, es decir, habían sido producidos hace mas de 20 años volvían a producirse por las principales marcas de moda fácilmente consumible. Y por otro lado, el discurso de que aquel gusto musical decía “quién soy yo” ahora era un discurso que oías en todos lados. Esto solo provocó que los que originalmente sintieron esa necesidad de auto expresión, cada vez se buscaran bandas más oscuras, más desconocidas que nadie mas hubiese oido. Se convirtió en un vicio, que degeneró en que mucha gente terminará adorando bandas de bajísima calidad en el nombre de la original parece que el único propósito de estas bandas era perseguir el lifestyle hipster(como se le llegó a conocer), es decir, la popularidad del movimiento acabó con aquello que originalmente lo creo, música original, independiente de personas talentosas. Ahora era solo sobre la busqueda de lo raro, atropellando en el trayecto a lo bueno.

Ese fenómeno se dio claramente con la banda Phoenix. Ellos fueron una banda que producía música original y de muy buena calidad, un éxito inmediato en la recién hipsterizada clase media, los hipsters la ignoraron completamente. Phoenix se saltó los orígenes underground, indie y subió al mainstream con el consecuente despreció de los hipster originales, que para estas fechas ya habían convertido en pecado el que a uno le gustara la música mainstream.

Y al final

Particularmente yo pase por todas esas etapas, con un coqueteo por el estilo estético para probar que se sentía, pero que rápidamente deseche por considerarlo innecesario para mi disfrute musical. Entendí que lo valioso de la música indie residía en que era música que hablaba de cosas que nadie más hablaba, que me hacía sentir cosas que nadie más me hacía sentir y que compartir esto con los demás era mucho más valioso que declararlas como cosas que solo yo sentía y pensaba. La idea misma ahora resulta ridícula, esto ha sido una liberación porque me ha devuelto la objetividad en cuanto a la calidad de la música que escucho. Así, si la música es buena, es buena y ya, su origen o popularidad son irrelevantes y que si alguien más le encuentra el mismo sabor a una canción que yo, entonces algo chido está pasando. La lección es que compartir lo que uno siente y piensa con otros, puede ser mucho más chido que acapararlo para la definición de mi personalidad única y original. Esto viene del comprender que es menos importante pertenecer a una minoría estadística y que suele ser hasta perjudicial, que tener valores productivos para uno mismo y para los demás.